El presidente Donald Trump aseguró que el “dividendo” arancelario de 2.000 dólares que ha venido prometiendo se entregará el próximo año. Sin embargo, la propuesta sigue siendo incierta: el plan requiere aprobación del Congreso y aún no se ha definido el mecanismo mediante el cual se distribuirían los pagos.
Mientras pasaba el fin de semana en su propiedad de Mar-a-Lago, el presidente conversó con periodistas a bordo del Air Force One el viernes. Allí afirmó que los pagos por persona llegarán “en algún momento del próximo año, durante el año”, y argumentó que los aranceles han generado suficientes ingresos como para financiar los llamados dividendos.
Trump ha mencionado esta idea en múltiples ocasiones. A principios de mes escribió en Truth Social que “se pagará un dividendo de al menos 2.000 dólares por persona (excepto para quienes tengan ingresos altos)”, insistiendo en que la economía estadounidense dispone de los recursos gracias a los logros de su administración.
El presidente presentó esta propuesta al tiempo que criticaba a quienes se oponen a sus aranceles, llamándolos “TONTOS”. Esto ocurrió pocos días después de que magistrados liberales y conservadores de la Corte Suprema cuestionaran si su administración tiene autoridad legal para imponer dichos aranceles bajo la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional.
A pesar de las declaraciones de Trump, solo el Congreso tiene facultad para autorizar el gasto federal, por lo que el futuro del plan es incierto, así como el formato de los pagos.
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, mencionó que las transferencias podrían tomar “muchas formas”, incluyendo reducciones de impuestos que ya están contempladas dentro de la Ley de una Gran y Hermosa Ley, la legislación insignia de Trump.
A esto se suma otra complicación: cerca de la mitad de los ingresos generados por los aranceles —unos 100.000 millones de dólares— están actualmente bajo revisión de la Corte Suprema.
Tangente
Trump ya había planteado una idea similar respecto a los supuestos ahorros logrados por el Departamento de Eficiencia Gubernamental. En febrero dijo que evaluaba destinar “el 20% de los ahorros del DOGE a los ciudadanos estadounidenses y el otro 20% al pago de la deuda pública”, aunque esos pagos nunca se concretaron.
Cifra destacada
195.000 millones de dólares: lo recaudado por el gobierno federal en derechos de aduana —incluidos aranceles— durante el año fiscal que terminó en septiembre, según el Departamento del Tesoro.
Contexto
Economistas han manifestado dudas sobre la viabilidad financiera de distribuir dividendos arancelarios, advirtiendo que la medida podría incrementar el déficit. También señalan que programas de pagos directos anteriores, como los estímulos durante la pandemia, posiblemente contribuyeron a la inflación.
Trump, enfrentando críticas de sectores industriales afectados por los aranceles, ha prometido además un paquete de ayuda de 12.000 millones de dólares para los agricultores. Asimismo, anunció una tregua de un año en la guerra comercial con China. Según la Casa Blanca, el acuerdo incluye un compromiso de Pekín para comprar 12 millones de toneladas de soja antes de fin de año, y 25 millones anuales durante los siguientes tres años, aunque China no ha confirmado públicamente este entendimiento.
