Cada vez más familias estadounidenses enfrentan dificultades para pagar sus facturas de servicios públicos, una tendencia que refuerza los temores de una posible desaceleración económica y plantea un nuevo reto político para el presidente Donald Trump. Un análisis reciente de The Century Foundation revela que los saldos vencidos en electricidad y gas aumentaron un 9,7 % interanual, alcanzando un promedio de 789 dólares entre abril y junio de 2024-2025. Este incremento coincide con una subida del 12 % en los costos de energía durante el mismo periodo.

Las facturas de servicios públicos, ahora una señal de alerta económica

Julie Margetta Morgan, presidenta de The Century Foundation, explicó que los hogares suelen priorizar el pago de servicios públicos junto con sus hipotecas y préstamos automotrices. El incremento en los gastos de energía y los retrasos en los pagos podrían ser un indicio de tensiones financieras más amplias.

“Podemos ver directamente cómo el aumento de los costos afecta a las familias a través de los retrasos en sus pagos”, subrayó Morgan.

La situación complica el panorama político para Trump, quien promueve la expansión de la inteligencia artificial (IA) como motor económico. Sin embargo, los centros de datos de IA —altamente demandantes de energía— podrían elevar aún más las facturas de servicios públicos, presionando el bolsillo de los consumidores.

Una preocupación clave para los votantes

El informe llega en un momento sensible, con un creciente descontento entre los votantes por el aumento del costo de vida. A pesar de que Trump insiste en que los precios “están bajando”, el rápido aumento en las tarifas eléctricas amenaza con convertirse en un factor decisivo en los distritos electorales competitivos rumbo a las elecciones de mitad de mandato.

Aunque el presidente ha puesto énfasis en la caída de los precios de la gasolina —que representan apenas el 3 % del índice de precios al consumidor—, el incremento en las facturas de servicios públicos podría neutralizar cualquier beneficio percibido en las gasolineras.

Millones de hogares en riesgo de deuda grave

El análisis de The Century Foundation, basado en datos del Panel de Crédito al Consumidor de la Universidad de California, señala que casi 6 millones de hogares tienen deudas de servicios públicos tan elevadas que podrían ser remitidas a agencias de cobranza. Durante los primeros seis meses del gobierno de Trump, también se registró un aumento del 3,8 % en los hogares con retrasos significativos en sus pagos de energía.

Diversos grupos de defensa del consumidor afirman que las familias están siendo afectadas por la relación entre las grandes tecnológicas y los responsables políticos, lo que habría contribuido al aumento de los costos energéticos.

La respuesta del gobierno: responsabilidad estatal

La administración Trump ha evitado asumir responsabilidad directa por el incremento de los precios eléctricos, atribuyéndolo a regulaciones estatales. El secretario del Tesoro, Scott Bessent, reiteró que “los precios de la electricidad son un problema estatal”, y sugirió que los estados gobernados por demócratas —más dependientes de energías renovables— presentan costos más altos.

Sin embargo, The Century Foundation sostiene que la política federal ha obstaculizado la expansión de infraestructuras renovables como la solar y la eólica, lo que contribuye al encarecimiento de las facturas de servicios públicos.

Indicadores económicos mixtos

A pesar del deterioro en los pagos de energía, algunos análisis sugieren que la economía familiar mantiene relativa estabilidad. La Reserva Federal de Nueva York ha documentado aumentos en morosidad de hipotecas, préstamos automotrices y deudas estudiantiles, pero subraya que la morosidad hipotecaria continúa baja.

Por otro lado, un informe del Bank of America Institute afirma que la salud financiera general de los consumidores aún es sólida, aunque bajo nuevas presiones.