La recesión alcanza a 23 estados
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Casi la mitad de los estados de Estados Unidos se encuentra al borde de la recesión o ya ha entrado en ella, mientras la economía nacional lucha por evitar un deterioro mayor. Así lo advirtió Mark Zandi, economista jefe de Moody’s Analytics, una de las firmas de análisis económico más influyentes del mundo.

Su evaluación llega después de un octubre especialmente duro para el mercado laboral, con más de 150.000 recortes de empleo, la cifra más alta registrada para ese mes en más de dos décadas. A ello se suma la inflación persistente, la caída en la construcción de viviendas, el aumento de los despidos industriales y el estancamiento salarial, factores que —según Zandi— dibujan un panorama cada vez más preocupante.

“Esta situación a nivel estatal refleja lo que está ocurriendo a nivel nacional. La economía estadounidense no está en recesión, pero está luchando por evitarla”, explicó en una publicación de LinkedIn.

23 estados ya están en números rojos

El análisis de Moody’s examinó múltiples indicadores —empleo en hogares, producción industrial, ventas minoristas y permisos de construcción— para clasificar a los 50 estados en tres categorías:

  • En recesión o en riesgo,
  • Estancados,
  • En expansión.

El resultado: 23 estados se encuentran ya en terreno negativo. En contraste, solo 16 muestran una expansión sólida. Estos estados con dificultades representan el 31.8% del PIB estadounidense, y la tendencia sigue empeorando. En septiembre, eran 22.

Michigan fue la incorporación más reciente a la lista roja, aportando un 2.4% al crecimiento económico nacional. Las 12 regiones restantes —incluyendo California y Nueva York, las dos economías estatales más grandes del país— se encuentran estancadas.

“El rumbo económico nacional dependerá en gran medida del desempeño de California y Nueva York”, advirtió Zandi.
Aunque ninguno de estos estados está técnicamente en recesión, ambos enfrentan obstáculos derivados de los aranceles y la disminución de la inmigración.

La IA: un impulso con tropiezos

Pese al escenario sombrío, la inteligencia artificial ha brindado cierto alivio:

  • Ha mantenido a Wall Street cerca de máximos históricos.
  • Ha impulsado inversiones en infraestructura tecnológica y centros de datos.

Sin embargo, ese optimismo ha empezado a debilitarse. Esta semana, los principales índices bursátiles sufrieron fuertes caídas debido a la creciente desconfianza de grandes inversionistas hacia los riesgos del sector.

Entre los críticos se encuentran figuras reconocidas como:

  • Michael Burry, famoso por anticipar la crisis de 2008, quien recientemente apostó a la baja contra Nvidia.
  • Masayoshi Son, influyente inversionista tecnológico, que reveló haber vendido todas sus acciones de Nvidia y casi toda su participación en T-Mobile.

El llamado “índice del miedo” también se disparó tras una ola de ventas masivas.

Zandi advierte que, si la IA deja de actuar como motor económico —y si California y Nueva York no logran recuperar impulso—, la economía estadounidense podría caer finalmente en la recesión que lleva meses esquivando.

Wall Street se muestra optimista… por ahora

Pese al pesimismo, los mercados dieron un respiro:

  • El Nasdaq subía un 0.6% al mediodía,
  • Nvidia repuntaba un 1.6%.

Aun así, los economistas se preguntan si este movimiento es una señal real de recuperación o solo otro rebote momentáneo en un mercado cada vez más volátil.