La mayoría de economías del mundo apunto a estimular la economía a base de apoyos económicos. Esto provoco grandes incrementos en los primeros, sin embargo, posteriormente trajo consecuencias.

La consecuencia más relevante fue una inflación galopante y constante, esto obligo a los bancos centrales a subir los tipos para evitar que hubiera más inflación. Esto provocó que la mayoría de economías del mundo se enfriaran, lo que se tradujo a crecimiento económico menor.

Holanda fue uno de los primeros en apostar por un modelo económico de crecimiento luego de la pandemia.